Concepción del Estado a partir de Siglo XVI





Resultado de imagen para caricatura renacimiento Concepción del Estado a partir del siglo XVI.

En medio de estas circunstancias se arriba al siglo XVI y con este, al nacimiento del Estado Moderno. Este nace como continuación de una larga crisis socioeconómica y cultural. Las dificultades y limitaciones surgidas entre los siglos XIII  y XIV evidenciaban ya el agotamiento del sistema feudal. Es esta  época se producen  grandes transformaciones en los ámbitos políticos, religiosos y  económicos a consecuencia de los descubrimientos geográficos,   de la Reforma y posteriormente de la Contrarreforma, así como al  nacimiento de nuevas doctrinas económicas como el capitalismo comercial (mercantilismo).

Estos cambios se asocian al Renacimiento y están vinculadas, como se acaba de enumerar, a las realidades técnicas y económicas provocadas por la extensión y establecimiento de los descubrimientos hechos durante la edad media, lo que trajo consigo, el desarrollo de un nuevo tipo de civilización: urbana, comerciante y manufacturera. Mientras que  Los descubrimientos geográficos (principalmente de América) así como las revoluciones astronómicas de Copérnico y Kepler y la física de Galileo, posibilitaron  una nueva imagen del mundo.  Se redescubre el mundo greco –romano lo que reafirma el interés de los humanistas por el hombre y su entorno natural y cultural. Europa durante la Edad Moderna, es testigo de cómo el Estado laico propina una derrota definitiva  a la iglesia católica, dejando bien sentado el sentido de soberanía, de la indivisibilidad del poder (y del territorio)  y su centralización, características fundamentales del Estado Moderno. 

También se puede afirmar que el surgimiento del absolutismo que en tanto concepto político implicaba la concentración del poder en manos de los monarcas. La concentración de poder en manos del papado (los Estados Pontificios) también constituyó  una experiencia política administrativa direccionada hacia la creación de los Estados modernos.

En cuanto al absolutismo se puede afirmar que este surge de la lucha de los monarcas en contra de los señores feudales. Este esfuerzo centralizador del poder en función  de controlar todo lo concerniente a las decisiones relacionadas a la guerra, el movimiento de mercancías (vialidad, monedas, precios, calidades, condiciones, unidades de medida, etc.) los acuerdos  y alianzas con otros reinos, etc. condujo a la concentración del poder en manos de los monarcas (absolutismo: control absoluto del rey).

Del Estado monárquico con un equipo de funcionarios  formado por familiares, amigos, socios, asistentes o súbditos del rey se pasa a un Estado conformado por burócratas profesionales especializados en la función pública, asumida esta,  bajo criterios estrictamente impersonales, y con herramientas teóricas apoyadas por los nacientes métodos de la ciencia como la observación, la experimentación y la inducción, todo esto en función de potenciar el crecimiento económico. 

Después de las anteriores afirmaciones, se seguirán presentando los aportes de algunos teóricos representantes de la modernidad, al tema estudiado.

Resultado de imagen para caricatura de maquiavelo
Nicolás Maquiavelo (1469 – 1527). La disquisición de este autor puede interpretarse como una concepción empírica, realista del Estado,  la política y las leyes. Adopta los conceptos de soberanía y autonomía soslayando las consideraciones de  carácter moral o religioso. Asume como natural la tendencia del Estado a Extenderse, desconociendo los derechos que otros Estados o pueblos tengan sobre sus territorios.  Todo puede ser justificado desde la perspectiva de los objetivos y las  planificaciones que realice y ejecute eficientemente el gobernante (príncipe).

Le da especial consideración a la formación de ejércitos profesionales en vez de mercenarios dado que estos  no expresan el mismo compromiso de defender y morir por su Estado y nación. Garantizar la seguridad del Estado  de manera permanente, ante las amenazas internas y externas, así como para lograr, eventualmente la expansión de los territorios, pasa necesariamente, por la construcción de auténticos, bien dotados, entrenados y  bien pagados, ejércitos  nacionales.  El servicio militar constituye la más alta  expresión de patriotismo y civismo.



Resultado de imagen para martin lutero caricaturaPor otro lado, Martín Lutero (1483 – 1546). Un  monje de extracción  popular, presenta  dos ideas a lo largo de toda su obra: el carácter divino de toda autoridad constituida y la disociación radical entre la fe y la ley, cuestiones  que contribuirán a cambiar la concepción de Estado de la época.

En su libro “De la Libertad del Cristiano”, Lutero afirma que cada cristiano vive de acuerdo a su propia fe por lo que es libre y no se encuentra sometido a ninguna autoridad en tanto que esta libertad lo convierte en sacerdote y rey. Considera que partiendo de este sacerdocio universal, se debía abolir el Estado eclesiástico que pretendía hacer prevalecer las autoridades de la iglesia católica sobre el poder estatal laico. Con esto se ponía en contra de los privilegios papales. Lutero llamaba a los religiosos a atender los requerimientos de la vida verdaderamente espiritual y desatender las tentaciones del mundo terrenal.

En lo teológico propone el retorno al cristianismo originario, acudir directamente a la palabra de los evangelios,  el rechazo a la idolatría romana  y toda clase de rituales ajenos al cristianismo original, para lo cual la concepción del sacerdocio universal venía a constituirse en la vía para retomar el sendero extraviado. En lo moral   planteaba  un cuestionamiento al alto clero por estar estos, más pendientes del poder  y los bienes terrenales que de sus deberes como sucesores de la obra de Pedro como padre de la iglesia católica.  Y en lo político planteó la sujeción de todos al poder único del Estado, obedeciendo lealmente a los príncipes  o cualquier gobernante legítimo (laico).

El otro exponente de la reforma es Juan Calvino (1509 – 1564). Teólogo francés con formación en estudios jurídicos, es  otro de los protagonistas principales de la llamada reforma, también plantea que toda autoridad debe ser respetada puesto  que proviene de Dios. Pero toda autoridad terrenal es tal, para cumplir  la misión de seguir la palabra de  Dios,  es decir, el Estado debe conducir a su pueblo por los caminos indicados en las sagradas escrituras para lograr su salvación. Calvino acepta la racionalidad política del Estado pero le agrega funciones propias  de su doctrina cristiana.

El humanismo nacido en Florencia durante el renacimiento también toca el asunto del Estado, asumiendo que el hombre es el centro del universo (aquí puede notarse un desplazamiento de la visión teocéntrica a una visión antropocéntrica) y en tal sentido podía ajustarse el Estado de acuerdo a las necesidades y circunstancias de los  hombres.



Resultado de imagen para caricatura tomas moro
Un representante del humanismo es Tomás Moro (1480-1535), político, escritor inglés, considerado uno  de los más importantes representantes del humanismo. En su afamado libro “Utopía”, publicado en latín en 1516 en Lovaina, localidad del centro de  Bélgica, realiza una crítica despiadada a la sociedad  y gobiernos ingleses y franceses de la época, denunciando el carácter clasista e injusto de las prácticas políticas e institucionales, sesgadas por lo pecuniario, proponiendo a su vez un Estado ideal en la isla de Utopía, basado en la justicia, que no esté basada en el derecho individual ni en el dinero. Como podrá notarse dispara directamente contra uno de los fundamentos del derecho y el Estado moderno: el concepto de propiedad privada.




Resultado de imagen para caricatura de erasmo de rotterdam
Otro humanista destacado es Erasmo de Rótterdam (1467 – 1536). Escritor erudito holandés, otro de los máximos representantes del humanismo europeo, amigo de Tomás Moro. Realiza, también, fuertes cuestionamientos al comportamiento de las autoridades eclesiásticas y  a los reyes, a quienes  califica como señores de la guerra. Aquí puede notarse el ataque a uno de los principios del Estado moderno como lo es la expansión de los territorios a través de las guerras de ocupación que permitieron la consolidación de las naciones modernas, cuestión asumida por muchos actores como Maquiavelo como una tendencia natural de los Estados. Propone la instauración de estados democráticos, tolerantes de las diferencias religiosas.  Además propone la República Cristiana que vendría a ser una especie de federación de diferentes Estados agrupados  voluntariamente  y que actúen movidos por los principios de justicia y libertad inspirados en el cristianismo verdadero. 

Ya para estos tiempos, derrotada la iglesia católica por el naciente Estado moderno y la influencia del paradigma de las ciencias como fuente de conocimiento y bienestar y aspiración social, la discusión entre poder espiritual y poder temporal comienza a ser desplazado por la discusión entre el Estado monárquico  (absoluto) y el Estado democrático o República. Dentro de los partidarios del Estado monárquico se presentaban dos tendencias: los que afirmaban que el poder del rey provenía de Dios y los que aseguraban que inicialmente el poder lo tenía la comunidad pero esta lo transfería totalmente al rey de manera voluntaria.




Resultado de imagen para caricatura de jean bodinJean Bodin, también conocido como juan Bodino (1529-1596). Erudito de origen francés, al igual que Aristóteles y algunos pensadores romanos, también refería a tres posibles formas de gobierno: monarquía, aristocracia o democracia, aunque él era partidario de la monarquía. Planteaba que la perfección de un gobierno se expresaba por el grado de felicidad alcanzado por la población dentro de este.
Al referir a la soberanía, Bodin, asegura que esta es indivisible, inalienable, imprescriptible, es decir, perpetua,  absoluta. Lo de absoluta viene porque el Estado (el monarca como expresión del Estado), sólo debe observar lo indicado por la ley divina y por la ley natural. Ningún poder interno o externo puede disputar sus decisiones.









Resultado de imagen para caricatura thomas hobbesAsí se llega  hasta Thomas Hobbes (1588 – 1679), pensador inglés que presenta  al Estado como un contrato racional.  Su obra “El Leviatán”[1] (1651), es considerado por los estudiosos del Estado  como un libro de mucha influencia en el pensamiento occidental.

Coincidiendo  con los griegos y  romanos de la antigüedad (y por supuesto con Bodin y Maquiavelo), plantea que

Cuando el representante es un hombre, entonces el gobierno es una MONARQUÍA; cuando lo es una asamblea de todos cuantos quieren concurrir a ella, tenemos una DEMOCRACIA o gobierno popular; cuando la asamblea es de una parte solamente, entonces se denomina ARISTOCRACIA. [Hay también] otras formas resultantes de la mezcla de aquéllas.
[...]."[2]


Siendo partidario, Hobbes, de la monarquía, al igual que Bodin y Maquiavelo. Y acercándose a Aristóteles, afirma que  

Existen otras denominaciones de gobierno, en las historias y libros de política: tales son, por ejemplo, la tiranía y la oligarquía. Pero éstos no son nombres de otras formas de gobierno, sino de las mismas formas mal interpretadas. En efecto, quienes están descontentos bajo la monarquía la denominan tiranía; a quienes les desagrada la aristocracia la llaman oligarquía; igualmente, quienes se encuentran agraviados bajo una democracia la llaman anarquía, que significa falta de gobierno. Pero yo me imagino que nadie cree que la falta de gobierno sea una nueva especie de gobierno; ni, por la misma razón, puede creerse que el gobierno sea de una clase cuando agrada, y de otra cuando los súbditos están disconformes con él o son oprimidos por los gobernantes[3]

Aristóteles plantea el asunto de distinta forma, como se pudo leer en párrafos anteriores. Él hablaba  de la degradación de formas de gobierno y no de los punto de vista de los gobernados de acuerdo a como se sentían en esos Estados.

Siendo Hobbes partidario de la monarquía,  no considera que el poder de los monarcas le venga de Dios sino del pacto que entre cada uno de  los individuos de una sociedad establecen entre sí para conceder su poder al monarca. Parte de un pesimismo  antropológico, al asegurar  que el “hombre es lobo del hombre” ("homo homini lupus”), por lo que está imposibilitado de gobernarse a sí mismo de manera democrática. En un gobierno de estas características se corre el riesgo de que se destrocen unos a otros, acabando con los logros de la civilización.

Hobbes se apoya en la filosofía racionalista (conoció el pensamiento de Descartes), por lo que se enfrentó a la concepción que asegura que a la verdad se llegaba a través de la revelación (teísmo), por lo cual tuvo serios problemas con la iglesia. Asegura que el hombre, por su naturaleza busca el  poder y esta búsqueda de poder genera violencia y la única forma de ponerle límite a esta violencia y desorden está en instaurar un poder que esté por encima de todos esas expresiones de poder individual. Esto es, el Estado, lo cual supone que los ciudadanos, de común acuerdo, se desprenden  voluntariamente de su poder individual y lo trasladen a la autoridad pública, de tal manera que exista una sola autoridad rectora, así, se pasaría de un  estado de naturaleza a un estado en donde los hombres sean capaces de convivir en sociedad, bajo la hegemonía del Estado.

El pacto del que habla Hobbes, es imprescriptible (así como la soberanía es indivisible), y se realiza en beneficio y por la seguridad de los contratantes. Asimismo se asume que la libertad individual es la autorizada por el Estado, y es este, quien puede definir el comportamiento y acciones de sus habitantes, partiendo siempre de los intereses del Estado, entendiéndose siempre que las actuaciones del Estado son expresión de la población, a partir del pacto inicial. Todo lo que hace el Estado, lo hace el pueblo, así que si el pueblo se rebela contra el Estado, está atentando contra sí mismo, así que si por esta actuación contraria al Estado, alguien  resultara sancionado, incluso ejecutado, es el mismo infractor quien  se causa perjuicio a sí mismo. Cada individuo se reconoce en las acciones del Estado.

Al igual que Maquiavelo, deja de lado cualquier consideración de carácter moral, a la hora de defender los fines e intereses del Estado, ante amenazas propias y extrañas, justificando las guerras de expansión y los asesinatos políticos.

. . . es inherente a la soberanía el derecho de hacer guerra y paz con otras naciones y Estados; es decir, de juzgar cuándo es para el bien público, y qué cantidad de fuerzas deben ser reunidas, armadas y pagadas para ese fin, y cuánto dinero se ha de recaudar de los súbditos para sufragar los gastos consiguientes[4]


Entiéndase aquí que cuando se menciona la palabra soberanía, se está haciendo referencia al Estado. Es interesante observar como en este párrafo se muestra como las clases  dirigentes, en nombre de toda la sociedad (entiéndase Estado) planifican y ejecutan guerras contra otras poblaciones, y estas guerras deben costearlas y sufrirlas estas poblaciones, que en ningún momento son consultadas, puesto que las actuaciones del Estado son consideradas actuaciones del pueblo. Obsérvese también, el uso, implícito de mercenarios y de ejércitos propios, lo cual puede compararse a la posición de Maquiavelo.
Se concibe al Estado como a un cuerpo o mejor,  como una persona (unida, indivisible, que actúa de  manera autónoma de factores externos e internos), cuya cabeza está representada por el  rey (monarquía), por una élite (aristocracia) o una asamblea (democracia). Por eso se habla de que el Estado es una persona ficticia. La persona ficticia se crea cuando la multitud (personas naturales), acuerdan hacerse representar por otra persona (el rey/Estado monárquico), u otras personas (Estado aristocrático o democrático). Quien o quienes representan a la multitud (persona natural), se constituyen en una persona (ficticia), que está más allá de los individuos.  Este concepto llega hasta nuestros días. Esta persona ficticia tiene poderes y responsabilidades imprescriptibles (perpetuos), intransferibles, e indivisibles sobre una comunidad y territorio determinados. Y se supone que sus intereses expresan y reflejan los intereses de toda la sociedad.

Pero en este debate, así como algunos autores defendieron la monarquía, como Maquiavelo, Bodin y Hobbes, así los hubo que cuestionaron la monarquía como forma de gobierno, llegando incluso a negarle la denominación de Estado, dejando este  término sólo  para la forma democrática de gobierno.

Estos autores (entre los que podemos mencionar a Edwin Sandys, Giovanni Botero, Jackes Almain,  Theodore Beze y John Locke, todos escritores del siglo XVII), aborrecen la metáfora según la cual, la sociedad es un cuerpo  amorfo y acéfalo que requiere para gobernarse de la cabeza de un monarca.  Para estos autores, el poder supremo (soberanía), pertenece a las personas unidas. Y, como se acaba de mencionar, se usa la denominación “Estado” para referirse a estas.

De hecho, en Europa, no había pocas comunidades que se hacían gobernar por sistemas distintos a las monarquías  o principados, y por lo general se trataba de Asambleas Legislativas en las cuales los  ciudadanos eran representados de acuerdo a sus características sociales o estatus social. Tal era el caso de Venecia y otras comunidades italianas. Aseguran que para poder vivir de una manera libre debe vivirse bajo una República soberana que se gobierna a sí misma sin la participación de ningún monarca.

El poder de la comunidad es irrenunciable, de tal suerte que, sean quienes sean, sus representantes, las personas permanecen siempre en posesión de su soberanía original, rebatiendo la argumentación de Hobbes y sus partidarios. Así,  consideran que la autoridad del pueblo siempre es mayor a la de sus gobernantes a quienes les han delegado parte de su soberanía. El poder de los reyes y príncipes, es siempre derivativo, y estos son considerados simples funcionarios  públicos. Desde el punto de vista individual, un rey puede considerarse de mayor jerarquía que otro ciudadano, pero ante el cuerpo colectivo de la sociedad, el rey siempre será inferior.

Ahora se  pasa a destacar los aportes de John Locke, pero antes, es preciso retornar  a las condiciones en las cuales surgen sus ideas y el proceso de conformación de estas circunstancias:

Las teorías esenciales de la visión del mundo y el sistema de valores que están en la base de nuestra cultura y que hoy tenemos que reexaminar atentamente se formularon en los siglos XVI  y  XVII. Entre 1500 y 1700 se produjo un cambio radical en la mentalidad de las personas y en las ideas que estas tenían de las cosas. La nueva mentalidad  la nueva percepción del mundo dieron a nuestra civilización occidental los rasgos que caracterizan a la era moderna . . .[5]

Se trata aquí de la revolución científico técnica que representaron los aportes de Nicolás Copérnico (1473-1543), creador de la teoría Heliocéntrica que echó por tierra,  siglos de dominación de la concepción  geocéntrica e  importantes percepciones de la iglesia católica;  Galileo Galilei (1564-1642), creador del telescopio lo que le permite confirmar la teoría de Copérnico; Francis Bacon (1561-1626); creador del método empírico y del procedimiento inductivo, claves del método científico, vigente aun en nuestros días, impuso la concepción de usar el conocimiento para controlar y dominar la naturaleza, así como la predictibilidad; René Descartes (1596-1650), creador de la geometría analítica que aún se estudia en las universidades de occidente, creador del método analítico y de la certidumbre matemática, así como de la concepción del universo material como una máquina y uno de los padres del racionalismo;  Isaac Newton (1642-1727),  el más importante de todos puesto que logra sintetizar los aportes de  todos los anteriores, sobre todo de la racionalidad matemática y el método empírico experimental, demostrando que todos los fenómenos tienen una causa y  un efecto determinado.


Resultado de imagen para caricatura de john lockeEn esta línea de pensamiento se puede mencionar a John Locke (1632-1704), filósofo británico considerado  como  el máximo representante del empirismo,  se apoyó en los aportes de Francis Bacon, acerca de la importancia de la experiencia en la búsqueda del conocimiento, enfrentando tanto al teísmo como al racionalismo.

Siguiendo la línea newtoniana, Locke desarrolló una visión atomista de la sociedad, describiéndola en términos de su componente básico, esto es, el ser humano. De la misma manera en que los físicos reducían las propiedades de los gases al movimiento de sus átomos o moléculas, Locke trató de reducir los modelos  que observaba en la sociedad al comportamiento de los individuos que la forman.[6]


Amigo del científico inglés, Robert Boyle[7](1627-1691), creador de la ley de Boyle-Mariotte,  está fuertemente impresionado por el desarrollo de las ciencias y la técnica. La teoría atómica, aplicada o llevada a la interpretación de  la sociedad, contribuye  a reforzar el individualismo de la sociedad burguesa naciente que ya no necesita acudir a Dios ni a la metafísica para explicar sus problemas y mucho menos para resolverlos. Ni hacer énfasis en el papel de las multitudes representadas por el Estado en detrimento de la libertad individual. Los logros de la manufactura y el comercio (apoyados en los alcances científico-tecnológicos) han posibilitado una visión optimista del futuro y una fe sólida en la experimentación y el esfuerzo individual.  Esto explica que Locke no comparta el pesimismo antropológico de Hobbes ("homo homini lupus”).

Locke . . . comparó la mente de un recién nacido a una tabula rasa, una pizarra en blanco sobre la cual se imprimía el conocimiento una vez que fuese adquirido por medio de la experiencia sensible . . . Según Locke, todos los seres humanos –“todos los hombres”- son iguales al nacer y su evolución depende enteramente de su entorno. Las acciones de los seres humanos, a juicio de Locke, siempre eran motivadas por lo que creían ser  sus propios intereses. [8]

Sustenta, esta visión, el ethos cultural de la sociedad capitalista naciente, en la cual brota y sirve de sustento, el Estado Nacional moderno. Y en este sentido,  Locke, propone:
·         La soberanía  no reside en el Estado sino en la población.
·         El Estado  es supremo pero sólo si respeta la ley civil y la ley natural.
·         Es necesario un sistema de control o equilibrio en el gobierno que debía tener tres ramas: legislativa, judicial y ejecutiva.
·         La más importante de las ramas del gobierno, la constituía la rama legislativa.
·         Debía haber libertad religiosa y separación del Estado y la iglesia.

Hasta ahora, se puede resumir que el pensamiento de Hobbes y Locke constituyen la mejor síntesis del momento que vive Europa en el cual se vislumbra el nacimiento de una nueva sociedad: la capitalista. Y puede colegirse que el Estado Nacional moderno, es el instrumento político institucional que le corresponde a la sociedad que hegemonizará a partir del siglo XVIII, la burguesía:

Así, el Estado antiguo era, ante todo, el Estado de los esclavistas para tener sometidos a los esclavos; el Estado feudal era el órgano de que se valía la nobleza para tener sujetos a los campesinos siervos, y el moderno Estado representativo es el instrumento de que se sirve el capital para explotar el trabajo asalariado.[9]

El nacimiento del capitalismo pasa por un avance significativo de las fuerzas productivas (la metalurgia, los textiles, la química, el transporte, etc.), apoyado esto, a su vez por los grandes descubrimientos e invenciones. Todo esto configuró el surgimiento de una nueva cultura, una nueva visión del mundo, nuevas ideas, aspiraciones, inconformidades, nuevos gustos, y por supuesto nuevas instituciones o la asignación de nuevas tareas o prioridades a las instituciones viejas (ajustes modernizantes). La imprenta y la escuela resultaron fundamentales para ese estelar momento.


[1]El nombre completo de la obra es:Del Leviatán o la materia, forma, y poder de una república eclesiástica y civil.
[2] HOBBES, Thomas: Leviatán (Fragmentos). Página 12 (tomado deDocuments and Settings/Usuario/Configuraci.../Temp/wzd74d/Hobbes Thomas - Leviatan (1651) Frag.HTM)
[3]Ídem.
[4]Ibíd. P. 15
[5]CAPRA, Fritjof: El Punto Crucial. P. 55
[6]Ibíd. P. 73
[7]Considerado como uno de los padres de la química moderna, creador de la teoría de los gases que plantea que a temperatura constante, el volumen  y la presión son inversamente proporcionales. Esta teoría se apoya en la concepción naciente (para el momento) de los átomos y  las moléculas.
[8]Ídem.
[9]LENIN,  V. I.: Obras escogidas. Tomo I. 1961. Pág. 45

Comentarios