Rojos en el exilio




 

Rojos en el  exililio 
Posan para el fotógrafo un grupo de jóvenes, cinco sentados y nueve de pie, en total catorce almas que miran a la cámara. Sólo dos no llevan saco y  corbata. En su mayoría representantes de la clase media venezolana. Se encuentran dentro del grupo, varios miembros de la llamada generación del 28, quienes protagonizarían importantes sucesos dentro del proceso político venezolano del siglo XX

Aquel grupo de pioneros que comenzó a cambiar la forma de hacer política en Venezuela, inclinando un poco hacia las luchas civiles y urbanas, a diferencia de las luchas rurales de caudillos que marcaron  la Venezuela del siglo XIX.

 Quienes editan la foto para la revista “El Desafío de la Historia“,  de donde se trae la imagen, le colocaron a cada uno,  un número para identificarlos mejor, ellos son: de pie: 1. Luis Ugueto, 2. Víctor García Maldonado, 3. Guillermo Mujica, 4. José Ángel Mendoza, 5. Cipriano Álvarez, 6. Rodolfo Quintero (el mismo que en el año 1936, sería uno de los principales protagonistas de la recordada huelga petrolera), 7. Ángel Márquez, 8. Francisco José Delgado (el duaqueño, “Kotepa” Delgado, quien escribió en “El Nacional”, por muchos años, la columna “Escribe, Que Algo Queda”), 9. Miguel Pardo Becerra. Sentados: 10. Manuel Antonio García Maldonado, 11. Nicanor Acosta Delgado, 12. Luis María Carrasquero, 13. Germán Herrera Umérez, 14. Joaquín Quintero Quintero.

“Queda también prohibida la propaganda comunista”.  Así rezaba parte del  inciso sexto del artículo 32 de la Constitución promulgada en 1928. Bajo la acusación de comunistas 80 jóvenes fueron a dar con sus huesos a La Rotunda. Pedro Manuel Arcaya, ministro de Relaciones Interiores del gobierno de Gómez, ha sido señalado por los historiadores como el animador a que se incluyera expresamente en la constitución, la prohibición de la “propaganda comunista”

La foto fue tomada a propósito de celebrarse la fundación del Partido Comunista de Venezuela en Barranquilla, Colombia, donde se encontraban exiliados estos jóvenes marxistas en 1931 (año de la foto). Otros comunistas se hallaban prisioneros (como el tocuyano Pío Tamayo) en Venezuela o libres pero  en condiciones de clandestinidad, o en algún otro país, exiliados. Los gobiernos de Gómez y López Contreras mantenían estrecha vigilancia sobre estos hombres, a través de espías y otros mecanismos de la época. “Los tenemos ploteados”, podía haber dicho algún militar golpista, ya en la Venezuela de dos mil dos.

Los editores de la revista no nos indican la fecha y el lugar exacto de la fotografía, lo cual fue entre marzo y abril (en mayo hicieron pública sus primera proclama), tampoco nos dice nada acerca del fotógrafo. Pudo haber sido alguien vinculado al movimiento comunista.

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